18 mayo, 2016

La muerte del currículum: las empresas buscan perfiles profesionales digitales

Los CV online pueden estar apoyados por vídeos o blogs
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"Tenemos una noticia que dar: el currículum ha muerto. Cuando comenzamos con esta aventura llamada Jobandtalent, sabíamos que queríamos transformar el proceso de búsqueda de empleo, pero lo que no sabíamos era que íbamos a ser la piedra angular de la desaparición de esa hoja de vida.

Internet y las plataformas de empleo han dado un giro de 360 grados a los procesos de selección. Colocar un cartel en la puerta de un negocio ya supone más una pérdida de tiempo y oportunidades que de encontrar empleados adecuados.

Muchos gurús del sector de los recursos humanos y reclutadores afirman que la muerte del CV se debe a que simplemente con este documento no podrás encontrar el trabajo que deseas, sino que este es, más bien, una carta de presentación, un primer contacto entre la compañía y el futuro empleado, y que tiene el mismo peso que la reputación digital del candidato, su marca personal o sus contactos. La hoja de vida ya no cumple, por tanto, la razón por la que fue creada. Ha perdido su propósito, y debe evolucionar hacia otras formas como perfiles profesionales digitales, más completos y explicativos y que, muchas veces, están apoyados por vídeos, blogs especializados y publicaciones en redes sociales.

De hecho, con la creciente importancia de estas redes, la marca personal y la manera en la que una persona se retrata en Twitter o Facebook son determinantes en la contratación de empleados, ya que dan pistas a los empresarios de si un candidato va a encajar con la cultura corporativa de su organización o de si realmente siente pasión por el sector en el que se ha especializado. El CV queda, por tanto, relegado a un segundo plano, con poca influencia en la decisión final del proceso de selección.

No obstante, nosotros nos atrevemos a dar un paso más allá en esta afirmación. El CV ha muerto, porque ya no se necesita. Cada vez son menos las personas que van de negocio en negocio para dejar su currículum en papel y menos los establecimientos que recogen estas hojas de vida impresas. Se están convenciendo de su poca efectividad, de lo ingenuo que es pensar que van a tirar este documento en cuanto abandonen el local, o de lo tedioso que es revisar los cientos de CV que llegan a las puertas de su negocio. Si ya existen portales que acercan a demandantes y ofertantes de empleo y que filtran los CV más adecuados, ¿por qué continuar estancados en procedimientos tradicionales y además, excesivamente ineficaces? Los avances tecnológicos de las plataformas de empleo han matado al currículum tradicional.

La tecnología ha revolucionado el sector del transporte y de la moda, facilitado la aparición de las economías colaborativas e impulsado el Internet de las cosas. Allá donde vamos, comprobamos cómo esta ha cambiado nuestro entorno: desde el momento en el que esperamos un Uber en la calle, mientras revisamos las actualizaciones de nuestros contactos en Facebook, hasta cuando llegamos a casa y verificamos en el móvil los kilómetros que hemos recorrido. La tecnología ha venido para quedarse y trastocar cada aspecto de nuestra vida, incluida la manera en la que las personas buscan trabajo y las empresas contratan a sus empleados.

El currículum pertenece a una época pasada, la misma en la que los candidatos subrayaban en el periódico las vacantes más interesantes y se personificaban en la oficina esperando a que esa oferta no hubiera sido ocupada ya. De los anuncios en los diarios se pasó a los portales online de empleo cuya función se limitaba a trasladar la experiencia del papel al .com. Los agregadores surgieron entonces para aglutinar en un mismo sitio las ofertas de todas las web de trabajo existentes. No fue hasta mediados del año 2000 que los procesos de selección comenzaron a modernizarse gracias a las plataformas de empleo que, de manera automática, ordenaban a los postulantes en función de su adecuación con los requisitos de la vacante. Pero el monótono papel del reclutador seguía intacto: tenía que revisar cientos de CV digitalizados, llamar a los más interesantes y citarlos para una entrevista. De la misma manera, los buscadores de empleo tenían que dedicar numerosas horas para encontrar aquellas oportunidades profesionales que podían encajar con su perfil y rellenar largos formularios de inscripción. ¿Por qué la tecnología no había facilitado estas tareas?

Hoy, por fin, el panorama ha cambiado. Las aplicaciones de empleo han simplificado radicalmente el proceso de búsqueda de trabajo y de contratación, y han supuesto una verdadera revolución en los hecursos humanos. Se ha desbancando por fin al currículum vitae, y ahora los candidatos no deben rellenar largos formularios, ni imprimir miles de copias de su hoja de vida. Estos ya pueden buscar trabajo en cualquier lugar y en cualquier momento gracias a su móvil. De la misma forma, las empresas, especialmente las pequeñas y medianas empresas sin muchos recursos, han visto simplificados sus procesos de selección: solo revisan los perfiles profesionales de aquellos candidatos previamente seleccionados y ordenados por tecnologías de matching, pueden comprobar la distancia a la que se encuentra estas personas, comprobar de una manera rápida que cumplen con todos los requisitos, e iniciar una conversación instantánea para resolver dudas y concertar entrevistas.

Las aplicaciones de empleo han conseguido algo que los primeros portales no pudieron lograr: digitalizar los procesos de búsqueda de trabajo y contratación. Y en el camino de la digitalización, el currículum es la primera víctima mortal. Pero no debemos llorar su pérdida, sino celebrar que la tecnología por fin está simplificando y completando una de las tareas más influyente en la vida de los españoles: el de buscar el empleo que necesitan"

Artículo escrito por Felipe Navío, cofundador y co-consejero delegado de Jobandtalent en elconomista.es

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